Benedicto XVI celebra su última audiencia general en el Vaticano como Sumo Pontífice

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Aspecto que presentaba la plaza de San Pedro durante el Pontifical

Llegó el momento esperado en el que el Papa Benedicto XVI ha celebrado en la Plaza de San Pedro del Vaticano la última audiencia general de su Pontificado, siendo el último acto oficial como Pastor de la iglesia y al que han asistido en torno a más de 150.000 personas. La última catequesis contó con el formato habitual: oración introductoria, catequesis del Papa en italiano y resumen de la catequesis también a cargo del Papa, en ocho idiomas.

A las 10.45 horas, en medio de una gran ovación y en una mañana de sol radiante, el Papa Benedicto XVI entró en la plaza de San Pedro del Vaticano recorriendo la plaza en el papamóvil, para estar así más cerca de los presentes, que no cesaron de corear su nombre y la expresión “Viva el Papa”, mientras se podía contemplar como los asistentes ondeaban banderas de numerosos países. En torno a las 11 horas dio comienzo la última audiencia y en la que se procedió curiosamente a dar lectura de la carta del Apóstol Santiago a los Colosenses en español. En su discurso, tras la lectura de la catequesis, Benedicto XVI se mostró agradecido de corazón y afirmaba sentirse conmovido por la acogida recibida, que le hacía ver como la iglesia está viva. Hizo un balance de su Pontificado, en el que no dudó en compartir con los fieles que recordaba días de sol y de pesca abundante pero también momentos de agua agitada. “La barca de la Iglesia no es mía, no es vuestra, sino que es suya y el Señor no deja que se hunda”. Durante estos ocho años manifestó haber sentido especialmente la presencia del Señor, que le ha guiado en su labor como Pastor de la Iglesia. Afirmaba no haberse sentido solo durante su Pontificado, y agradecía a Dios la presencia de muchas personas que le han ayudado. Agradeció a sus colaboradores, cardenales y la Curia romana, así como a todas las personas anónimas que “han sido un sostén seguro y fiable”.

Con respecto a su renuncia tampoco escondió ue ha dado el paso con plena conciencia de su importancia, pero con la serenidad en favor de la iglesia. Puntualizó que su decisión no supondrá el abandono de la cruz. A pesar de no contar con la potestad del oficio, seguirá acompañando a la Iglesia con la oración y la reflexión. No quiso tampoco olvidarse de los cardenales que participarán en el próximo cónclave, para los que el Santo Padre pidió expresamente que el Espíritu Santo les iluminase en la elección del nuevo Pontífice. Con la frase “Dios no nos abandona. Está siempre con nosotros”, se despidió de los presentes y dio comienzo a los saludos de los distintos grupos de peregrinos venidos desde todo el mundo.

Sobre las 11.35 horas llegó el momento de dirigirse a los peregrinos españoles, que no dudaron en mostrar su gratitud a Benedicto XVI. Entre la delegación española que ha participado en la audiencia de despedida, estaban el cardenal arzobispo de Madrid Antonio María Rouco Varela, el secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, y el arzobispo de Granada, Javier Martínez. También destacaba la asistencia de un grupo de españoles procedentes de Sevilla que han viajado a Roma junto al arzobispo de la diócesis, monseñor Juan José Asenjo Pelegrina.

A las 12 horas se daba por finalizada la audiencia con el rezo del Padre Nuestro. Benedicto XVI era despedido con una atronadora ovación que se prolongó durante varios minutos. Tras la celebración de la catequesis, Benedicto XVI ha llevado a cabo los últimos encuentros oficiales, recibiendo para la ocasión entre otros, a los dos capitanes regentes de la República de San Marino, el presidente de Baviera y su esposa, y el copríncipe de Andorra, Joan Enric Vives i Sicilia, obispo de Urgell. La iglesia de Roma ha querido estar especialmente presente y acudió en masas a la plaza Vaticana, que contó también con la presencia de numerosos cardenales venidos para la celebración del cónclave.